El dolor articular y tendinoso en pies y tobillos suele deberse a artritis, como la osteoartritis o la artritis reumatoide, que puede causar rigidez, hinchazón y reducción de la flexibilidad. La gota, otra afección común, se debe a la acumulación de ácido úrico en las articulaciones, generalmente en el dedo gordo del pie, y puede provocar un dolor repentino e intenso. Los problemas tendinosos, como la tendinitis Aquiles y la degeneración tendinosa, pueden deberse al estrés repetitivo, la actividad deportiva o un traumatismo. En algunos casos, afecciones sistémicas como la diabetes o las enfermedades autoinmunes pueden aumentar la inflamación y retrasar la curación, lo que dificulta aún más su manejo. Identificar la causa exacta del dolor es el primer paso hacia un alivio duradero.
La gota es una forma dolorosa de artritis inflamatoria causada por la acumulación de ácido úrico en las articulaciones, comúnmente en los pies. Ofrecemos un tratamiento integral para la gota, que incluye medicamentos, recomendaciones dietéticas y prevención de brotes. También ayudamos a los pacientes a reconocer los síntomas de la gota de forma temprana y a aprender a tratarla eficazmente.
Tratamos un amplio espectro de afecciones tendinosas. Desde inflamaciones localizadas hasta degeneración tendinosa, trabajamos para aliviar los síntomas y recuperar la movilidad. Sin embargo, la tendinitis de Aquiles es uno de los problemas tendinosos más comunes que tratamos, especialmente en personas activas. El dolor en el tendón de Aquiles al estar de pie o al caminar puede indicar inflamación o microdesgarros. Nuestra clínica ofrece tratamiento específico para la tendinitis de Aquiles, que incluye terapias conservadoras, fisioterapia y opciones avanzadas como la medicina regenerativa.
Nuestra enfermera especializada se especializa en terapia corporal integral. Trabajamos con pacientes que experimentan dolor articular en rodillas, caderas y hombros, ya sea por estrés repetitivo, traumatismos o enfermedades degenerativas. Estas articulaciones son cruciales para caminar, levantar objetos y mantener la postura, por lo que es esencial un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno del dolor y la rigidez articular.